El peñón es nuestro

Queridos amigos, podemos anunciar a bombo y platillo que la segunda producción cien por cien Coarte, está en marcha: hemos comenzado los ensayos de  El peñón es nuestro, una comedia escrita por José Manuel Lechado y dirigida por Rosa Fernández Cruz que seguro va a dar mucho que hablar en la escena madrileña, española e incluso allende los mares. Para no dar muchas pistas (es mejor mantener el suspense) diremos que se trata de una comedia con tintes políticos, con una dosis importante de mala leche, y en la que nadie, pero nadie, sale bien parado.

El peñón es nuestro, como decimos, ya se está ensayando, y será interpretada por Juan Carlos Arráez y Juan Carlos Muñoz (A partir de ahora, Juan Carlos y Juan Carlos) y también por… … bueno, eso es una sorpresa que os desvelaremos un poquito más adelante, que nos han dicho que tenemos que mantener la expectación.

Seguid atentos a vuestros aparatos, que iréis recibiendo noticias nuestras.

Por ahora, nada más. ¡El peñón es nuestro! (como no podía ser de otra manera)

Hasta pronto.

¿Quién dice que el teatro es caro?

rebajasCon los tiempos que corren, los profesionales del teatro empezamos a parecer más vendedores de un mercado persa que creadores: “Yo hago un descuento del 20%” “Yo de un 30%” “Rebajas de verano” “Precios mini” “2×1” Esto es lo que vemos, y lo que hacemos, en la lucha desesperada por llevar al público a las salas. En Coart+e también lo estamos haciendo, pero queremos preguntarnos si debemos, o si nos estamos equivocando.

Es cierto que estamos en un momento difícil, que mucha gente lo está pasando muy mal (nuestra profesión lo sabe bien, con un 90% de paro aproximadamente) También es cierto que el “ivazo” nos ha hundido a muchos, y semihundido a casi todos. Pero quizá haya que pararse y empezar a poner en valor lo que hacemos. Comparar lo que cuestan otros eventos culturales, deportivos, lo que cuesta una buena cena, unas copas… y empezar a plantearse que nosotros también tenemos la responsabilidad de mantener este oficio maravilloso como lo que es: una profesión que supone el medio de vida de muchas personas, personas que tienen que comer, pagar alquileres o hipotecas, mantener familias… Y que es nuestra obligación volver a llevar al público a las salas, y también que se interese por lo que hacemos y lo disfrute.

inemA veces, es sano plantearse dónde estamos fallando los profesionales, qué estamos haciendo mal. Seguro que, aparte de todos los ataques externos, que son muchos y muy variados, tenemos cosas que mejorar. Y tendremos que intentar hacerlo. No confundir lo profesional con lo amateur, no admitir en el circuito profesional a quienes no pagan impuestos, o no hacen contratos a sus trabajadores, sería un buen principio. No permitir el “todo vale” o el “es muy mal actor, pero sale en la tele” como práctica para mover al espectador. Y educar. Educar siempre y en cada uno de nuestros trabajos a la sociedad que los contemple, para que los aprecie o para que los repudie, por su calidad artística, y no por otras razones. Seguro que hay muchísimas más cosas que hacer, y estamos intentando reflexionar para encontrarlas.
Protestar por la situación es lícito. Tratar de cambiarla, también. Buscar al público abaratando las entradas hasta el límite posible, también. Pero mirar dentro, e intentar encontrar dónde estamos fallando, es además necesario. Nosotros también lanzamos ofertas, porque de momento, parece que no nos queda otra, pero tendremos que convertir en práctica esta reflexión más pronto que tarde. Algo estamos haciendo mal las compañías, seguro, y creo que entre todos tenemos que encontrarlo.

¡Nos vemos en los teatros!